martes, 24 de marzo de 2009

Clase turista

Olvidé decirlo. Vine a Europa como turista. No contemplé las calles ni los museos con una pose reflexiva ni saqué grandes conclusiones. Me tomé dos fotos con la torre Eiffel atrás y probé la Royal Cheese. Compré postales y me divertí mucho. La compañía que tuve fue magnífica y mis distintos anfitriones (ningún escritor ni pintor ni artista) una abogada, una doctora en filosofía medieval, otro en literatura, un comerciante y músico me hicieron quedarme quieto y cómodo con mi ser turista.
Y bueno, qué le voy a hacer, creo que el mejor país no está allá afuera. Mi viaje transcurrió en el confortable hastío del estudio que tengo en mi departamento en Puebla. No salí de ahí. Decidí quedarme y, así, gozar de Europa de una manera magnífica. Sí, ya sé, tengo los visados en el pasaporte y el boleto de vuelta (qué alivio).
Ya me tocará salir cuando vaya a alguna reunión y le cuente a la gente de las maravillas de otros lugares que, claro, ya conocen, ya han visto en el cine o en documentales o en internet.
En fin.

lunes, 23 de marzo de 2009

¿Acaso hay algo allá afuera?


Canceladas las reflexiones exprés que suele escribir la gente que no escribe y que se muestra indiferente cuando Yazmina Reza pregunta con ironía al viajero entusiasmado: "¿Qué? ¿Acaso hay algo allá afuera?" vaya esta imagen que muestra que, efectivamente, no hay nada allá afuera.
Todo, en efecto, está dentro.
Por eso son tan habituales esas conversaciones costumbristas donde la gente que va a otro país se queja de que todo está muy caro, y hace notar con sorpresa ciertas manías que tienen las personas lejos de su terruño. También es magnífico el comentario de que están hartos de tanto "arte europeo" y saturados del viaje. Esa es la conciencia del turista, que se desplaza, que huye, que cambia de país queriendo cambiar de cabeza.
El viajero, aunque lleva pasaporte, vuela en avión, no se va nunca. Se queda. Está en sí mismo y en cada recorrido deambula más por su cabeza que por el país en turno. Así, cuando regresa encuentra que no se ha ido. Sabe, aunque no ha estudiado economía, que en otro lugar las cosas pueden o no ser más caras y paga el precio. Va a los museos buscando sus obras favoritas y no a conocer si no a reconocer.
Lo único realmente importante al viajar es adquirir la conciencia de extranjero, sentirse extranjero por un tiempo. Sin embargo, los músicos, escritores, pintores, vamos, los artistas y los científicos habitualmente tienen esa conciencia aún en su propio país y desde pequeños.
Así que, quizá, la burla de Yazmina sea más verdadera de lo que podríamos aceptar.
¿Realmente hay algo allá afuera?


jueves, 5 de marzo de 2009

Waves and radiation

"--Mi vida es o bien-o bien. O bien mastico chicle normal o bien mastico chicle sin azúcar. O bien mastico chicle o bien fumo. O bien fumo o bien gano peso. O bien gano peso o bien me dedico a subir corriendo las gradas del estadio.
--Suena a vida aburrida.
--Espero que dure eternamente -dijo."
Don DeLillo.

viernes, 20 de febrero de 2009

Nunca París

De vuelta de un viaje exprés a Buenos Aires me encuentro con otra feliz invitación: más de una semana en París para ir al Salón del Libro donde, entre actividades de otros 40 escritores, Daniel Sada presentará su L'odysse barbare (Porque parece mentira la verdad nunca se sabe).
El motivo del viaje es extraordinario.
Mi plan también incluye unos dos días de Louvre, D’Orsay, el Arco del triunfo; dos días de cementerios, Montparnasse pero, sobre todo, seguir escrupulosamente la lista que Elena, mi amiga argentina, diseñará con el París antiturista. En el cronograma figura un viaje al centro de la tierra, es decir, la renuncia a ese 5 por ciento de construcción subterránea del museo de las catacumbas y aventurarme por estrechos pasadizos (conocidos por muy poca gente) donde, cuentan, uno puede ver el torrente de polvo, desechos y huesos de los cementerios cayendo frente a sus ojos (sé que a R le encantaría este paseo). Quizá vaya a la "piscina", donde el agua es pura y fresca. También me han citado a las 5 de la tarde de un martes en la terraza de un café que aún no conozco para un encuentro extrañísimo.
Además, tendré una reunión con dos traductores y veré amigos con los que no hablo en mucho tiempo. Todo esto sin mencionar al extraordinario personaje que me ha acompañado en los últimos viajes sorpresa que he hecho y que esta vez tampoco se ha negado a mi invitación.
Luego viene Madrid y Barcelona pero no tengo ni tendré ningún plan anticipado.
Tres años me negué ir a París, a pesar de la oportunidad, por razones que no vienen al caso ahora. Quizá encuentre allá al fantasma de Page Painful, no sé.
Quizá vea a Page a los ojos, quizá no.
Lo que sí sé es que no le tomaré una foto posando junto a la torre Eiffel.

domingo, 15 de febrero de 2009

Conformismo

"Conformismo: cuando el ser humano no trata de sintonizar con la realidad, sino con los hechos. ¿Qué es la realidad? Dicho brevemente: nosotros mismos. ¿Qué son los hechos? Dicho brevemente: los absurdos. La relación entre ambos, dicho brevemente: la vida moral, el destino. O bien: no existe tal relación, se aceptan los hechos, la serie de casualidades y se produce la adaptación a ellos."
Imre Kertész

lunes, 9 de febrero de 2009

shut down, overloaded, clear






A veces descubres algo que te da la sensación de que la casa está vacía o que te has quedado en ceros. Sin embargo, al contrario de lo que pudiera pensarse, la sensación no es mala. No es soledad ni tristeza. Es que de repente reconoces algo más... te das cuenta que, claro, estaba ahí ante tus narices, que "todo lo sólido se desvanece", y que aunque es un ente ajeno lo reconoces cercano. Sucede pocas veces...
Es algo que da la impresión de que al quitarte todo te devuelve todo. Da miedo, claro.


Estas son imágenes de la artista Laura V. Balboa...

martes, 27 de enero de 2009

Muere John Updike



Recuerdo la clásica escena de un hombre casado que va a la tienda por cigarrillos y no regresa jamás. Leí la escena en Rabbit, run, la primera novela de Updike que tuve en mis manos. También recuerdo el momento en que Conejo deja caer a su hijo mientras lo baña y es testigo del ahogamiento. Ambas escenas son, ahora, leyendas urbanas. Y son nada más un par de muestras de la capacidad observadora de Updike que conocía la identidad norteamericana como pocos.

Recuerdo leer a Updike como si leyera a John Irving pero descubriendo una perspectiva más mordaz, más seca, más amarga.

Pienso, también, en la última novela que leí de él Terrorist y por hoy me guardo mi comentario.

El Conejo murió a los 76 años de cáncer pulmonar.

Ganó el Pulitzer dos veces.

domingo, 18 de enero de 2009

Una posible respuesta, según Rivka

Sobre la extraordinaria primera novela Atmospheric Disturbances de Rivka Galchen (1976), James Wood en The New Yorker dice: "is a relentless exploration of how a man could fail to see clearly the woman he loves".
Hoy a las 6:00 AM entendí un poco más esa frase que había leído hace unos días.
Ya es un viejo tema en la literatura pero cuando la vergüenza que sientes al contemplar las acciones de alguien más te lo recuerda parece una vuelta de tuerca.
Rivka terminaría así: “So I hung up the telephone, not listening to whatever it was the double was saying to me, probably just listing more memories.”

domingo, 4 de enero de 2009

Sobre "Casi nunca" de Daniel Sada

En el número 140 del suplemento "Hoja por hoja" aparece mi texto "El círculo del hastío", una reseña sobre la novela ganadora del Premio Herralde.

Los mejores libros de 2008, según Reforma

Adiós 2008, ya llegó el 2009.
Para iniciar el año encuentro la noticia de que Sergio González Rodríguez, en el suplemento "El Ángel" de Reforma, consideró a Rabia como una de las mejores novelas de 2008.

González Rodríguez, al respecto, escribe lo siguiente: "Rabia (Alfaguara), de Jaime Mesa: el zigzag de un personaje que se desenvuelve entre lo real y lo virtual, y expone la fuente de la desesperación contemporánea: la soledad".


Aquí el recuento completo.