domingo, 2 de marzo de 2014

"Uno debe cerrar ciclos y avanzar"




"Uno debe cerrar ciclos y avanzar", respondió mi mujer mientras platicábamos respecto a mi decisión de renunciar después de 8 años a la coordinación de las ediciones de la Secretaría de Cultura del Estado de Puebla, hoy Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla. Había pasado mucho tiempo desde aquel octubre de 2006 cuando me encomendaron coordinar la edición facsímil del grandioso "Tercero y Quarto Libro de Architectura de Sebastián Serlio Boloñés". Pasaron 8 años y más de 130 títulos que coordiné o edité para estar satisfecho y saber que debía pasar a otra cosa. Mi alegría y orgullo, además de los libros de arte y proyectos especiales, fueron la creación de dos colecciones literarias: La Letra Digital, que publicó los primeros libros de autores poblanos excepcionales que hasta ese momento no tenían libro (Eduardo Sabugal, Alejandro Badillo, Yussel Dardón, Arturo Ordorica, Juan Carlos Reyes, entre otros); y Los Olivos, que publicó mucha poesía de mexicanos, poblanos y españoles (Gustavo Osorio, Gerardo Lino, Eduardo Lagagne, Fernando Valverde o Benjamín Prado); o coediciones donde autores como Jorge Márquez, Raúl Dorra o Víctor Carrancá publicaron en editoriales como Ediciones sin Nombre o Ficticia. Las jornadas fueron muchas y el trabajo también, pero me permitieron trabajar de cerca con jefes extraordinarios como Saúl Juárez o Moisés Rosas de quienes aprendí mucho. Mi equipo de trabajo (Guadalupe López, Gabriela Aguilar) me apoyó siempre y habría sido imposible sacar todo sin él.
Además, es un orgullo dejar el logro de haber conseguido junto a Moisés Rosas la designación como Puebla estado invitado para la próxima edición de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.
Aunque la nostalgia ya resuena con sus cañones del pasado, pronto empezaré otros proyectos que me entusiasman y me llenan de alegría.
Muchas gracias a todos los involucrados con esos 8 años de mi vida. Me gustó mucho ese trabajo.
Nos vemos en el futuro y así.




jueves, 26 de septiembre de 2013

Rabia: 50 mil tarjetas iTunes exhibidas en Starbucks

Durante una semana (del martes 24 de septiembre al martes 1 de octubre), iTunes, Starbucks y Alfaguara lanzaron 50 mil tarjetas con la descarga gratuita y completa del e-book de mi primera novela "Rabia" (Alfaguara, 2008). Las tarjetas se exhibieron en todas las cafeterías de Starbucks en México. Este relanzamiento fue maravilloso y puso al alcance de muchos lectores mi libro.
Agradezco a Varinia López Riquelme su interés y su esfuerzo por mi novela.
https://itunes.apple.com/mx/book/rabia/id490082276?l=en&mt=11









viernes, 9 de agosto de 2013

Sobre "Ojos llenos de sombra" de Raquel Castro


"Adiós, Atari"
(Sobre la novela Ojos llenos de sombra de Raquel Castro)
Jaime Mesa


Al principio de la primera novela de Raquel Castro, Ojos llenos de sombra, se propone una idea interesante: a cada persona le espera, o le corresponde, SU bebida. Este superpoder únicamente se descubre después de un buen tiempo probando distintas bebidas para llegar a la correcta. La correcta, en este sentido, es la bebida que te permita “ponerte contento, arrastrar un poco las palabras” pero te aleja del llanto, del vómito y, sobre todo, de la cruda. 

martes, 9 de julio de 2013

Los predilectos (Alfaguara, 2013)

Me han llegado los ejemplares de mi nueva novela "Los predilectos" (Alfaguara, 2013). Estoy feliz. En septiembre se podrá conseguir en librerías.




«Estamos donde ustedes quieren estar,
en el único sitio del mundo que vale la pena,
y no significa nada.»


martes, 11 de junio de 2013

Día 7, la conciencia del viaje como proceso de olvido



Jaime Mesa



Estoy en un bar llamado Mexican Sheebah que se ubica en la parte donde debería estar el estacionamiento del hotel donde me hospedo. Lo han acondicionado con sombreros, sarapes de Saltillo y un toro mecánico. 

Día 6, 62 mil 869 personas en un estadio no son suficientes; Italia vs. Paraguay



Jaime Mesa


Mi primer pensamiento es que esto no se repetirá de nuevo. La caminata inicia desde Strand y Loop Street y se prolongará unos 4 kilómetros. Tiene como destino final el estadio de Green Point: ese magnífico monumento ubicado entre el mar y la montaña. 

Día 5, Right of admission reserved; crónicas sudafricanas



Jaime Mesa



Tomarle una fotografía hubiera sido vulgar. Su nombre es JoJo y vive en Cape Town. Vende playeras en un centro comercial cercano al hotel y gana menos de mil dólares al mes. Tiene el cuerpo de un competidor profesional de caminata, no de corredor de fondo. 

Día 4, El mismo cocodrilo, kudu, kebab y Wimpy de siempre



Jaime Mesa



Es sábado por la noche y estoy en un local de kebabs. Varias fotos y un cuadro enorme con una estampa folclórica de Estambul están al lado de un refrigerador de Coca-Cola: sólo tiene tres hileras de Fanta de uva. Este mismo día en el estadio Royal Bafokeng de Rustenburgo juega Inglaterra contra Estados Unidos. Después de caminar por la ciudad, cambiar trágicamente los últimos dólares que traigo y perder de vista a dos veracruzanos (de Martínez de la Torre) me siento y pido dos kebabs de cordero. La primera opción han sido las hamburguesas Wimpy pero aunque son de lo mejor creo que he abusado.

Día 3, aunque Sudáfrica ganó el partido terminó en empate


Jaime Mesa


“Soñé que empataban”, dice la esposa de un importante empresario de compra-venta de autos de Campeche. “En serio, algo como 2-2”, concluye mientras caminamos hacia las puertas de acceso al Soccer City. Su esposo trata de seguirle el ritmo pero se petrifica cuando un grupo de sudafricanos pasa a nuestro lado gritando de una manera que parece furiosa. “Déjalos, quién sabe qué dijeron. Sólo ellos se entienden”, concluye la mujer enfundada en una enorme chamarra negra de la Selección Mexicana de Futbol. Estamos en Johannesburgo, una ciudad completamente diferente a la ordenada, festiva y africanamente organizada Cape Town.

Día 2, “City is ready for Cup”: crónicas sudafricanas 2010



Jaime Mesa


Pensé ver África por primera vez el jueves 10 de junio a las 7:20 AM, hora local (en México eran la 12:20 AM, o algo así). Creí haber visto la primera insinuación del continente desde la ventanilla del avión en un retrato espectacular de la cortina del amanecer. Había, en su parte más alta, un azul terso, plegado por un delicado amarillo que se volvía anaranjado para rematar en un rojo sangre sobre el borde del suelo. Estaba todo a la vez. Luego volví a pensar que veía África a las 8:00 AM cuando del lado derecho apareció Cape Town con ese homenaje al futbol que es el Green Point Stadium, atravesado entre la ciudad y el mar. Sin embargo, África, a través de una de sus ciudades más paradójicas, me reventó en la cara cuando luego de registrarme en el hotel traté de encontrar un café tranquilo para escribir el segundo texto de la entrega de este diario de viaje.