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domingo, 19 de febrero de 2017

Artículos, ensayos, crónicas... (para descansar de las novelas)


La leyenda del hijo que rescató a su mamá
Cuento publicado en "El Cultural" de "La Razón
(8 de julio de 2017)

Las legendarias nueve preguntas de Eterna Cadencia:
(20 de enero de 2017)


 Una definición de la novela en 30 voces de la Generación Inexistente
Texto publicado en Literal. Latin American Voices
(15 de febrero de 2017)

Una preparación de la novela
Texto publicado en la revista "Luvina"

La parábola del futuro de Don DeLillo
En la revista Tierra Adentro (noviembre 2016)

La envidia literaria como recurso
Columna publicada en Multitud

"La hermosa catástrofe"
Crónica publicada en el semanario La ciudad de Frente.

100 protagonistas de la Generación Inexistente
Artículo y lista publicados en Literal. Latin American Voices
(20 de abril de 2016)

La Generación Inexistente
Ensayo publicado en "Laberinto", suplemento del periódico Milenio
(Marzo de 2008)

El largo camino entre A y B
Nota sobre la burocracia cultural y políticas públicas aparecida en Letras Libres
(Noviembre 2015)

Mis lecturas mexicanas 2012
Reseñas sobre novelas y libros aparecidos durante 2012 en México. Publicadas en Lado B
(6 de enero de 2013)

Mis lecturas mexicanas 2015
Reseñas sobre novelas y libros aparecidos durante 2015 en México. Publicas en Lado B
(5 de enero de 2016)

Presuntuoso afán
Memoria sobre Daniel Sada aparecida en Lado B
(21 de noviembre de 2012)

La espectacularidad del jazz en Cholula
Crónica aparecida en Lado B.
(2 de mayo de 2016)

Soy fan de Sex&theCity
Texto aparecido en la revista Soho

Insomnio o vida mundana; o el monstruo de las 18 horas
Columna (de seis) aparecida en la revista Crítica
(24 de julio de 2012)





miércoles, 10 de junio de 2015

Todo lo que querías saber sobre "Las bestias negras" pero temías preguntar




Notas y entrevistas sobre la novela "Las bestias negras" han aparecido:


Mis mejores lecturas de 2015
Silvia Madero en Letrarte

En UniRadio
Heber Quijano sobre "Las bestias negras:


Algunos tópicos en "Las bestias negras" de Jaime Mesa
Édgar A. G. Encina

Las bestias negras en: Las diez novelas mexicanas de 2015 según Sin Embargo.
"Un hecho nimio de la burocracia cultural da rienda a una historia donde el poder y la fama se constituyen en verdaderos monstruos que sacan lo peor de los personajes involucrados.
Hay una ciudad pequeña. Un actor venido a menos. Un funcionario corrupto que maneja a su antojo un presupuesto magro pero contundente. Hay también ausencia de una instancia regidora que ponga las cosas en su sitio y así los hechos se desencadenan con furia y sin destino para complicar la vida y mostrar los rostros ocultos de una sociedad inerme." Mónica Maristain.

En los libros del 2015 según Antonio Ortuño:

En La Jornada:
Logra escritor una rabiosa disección de cómo revienta un burócrata cultural perverso

En El Universal:
Jaime Mesa buceó en los abismos del poder

En Sin embargo:
"Las bestias negras" es mi novela más política: Jaime Mesa

En Bunker Pop:
"Las bestias negras" de Jaime Mesa

Novedades literarias en Bunker Pop:
A Jaime Mesa lo conocemos por sus novelas:  Rabia (2008), y Los predilectos (2013), ambas publicadas por Alfaguara y que le han bastado para establecerse como uno de los escritores mexicanos, menores de 40 años, con mejor reputación.

En Sopitas:
Las bestias negras (+ entrevista a Jaime Mesa)

La ciudad de Frente
Jaime Mesa: “Pretendo escribir el libro que no ha sido escrito”

Política y otras tragedias
Todo sobre "Las bestias negras"

Letras Explícitas
Defensas y mezquindades

En Canal 22
El escritor habla sobre su literatura urbana, sus conflictos que tendría al no vivir en provincia y como es que utiliza la política en su libro.

Gandhi
Jaime mesa se vende

Revista Lee +
Jaime Mesa y sus bestias negras

Notimex
Poder y sexo

Periódico Central
Presenta Jaime Mesa su nueva novela "Las bestias negras"

Letras Libres
Adelanto del primer capítulo

Confabulario de El Universal
Adelanto del segundo capítulo

Divergente
Jaime Mesa en "Las bestias negras" vuelve para enfrentar nuevamente a su monstruo predilecto: el vacío que hay detrás de la necesidad de reconocimiento, fama y poder.

Intolerancia
Eliseo de la Sota maneja la cultura hasta que una revelación de su homosexualidad lo coloca contra las cuerdas.

Más por Más
Novedades literarias

El Sol de México
Letras al minuto: Las bestias negras

Reseña en Revista de la Universidad de México
El trabajo perfecto

El Sol de México
Falso glamour

Reseña en Letrarte
Las bestias negras

Reseña en revista Crítica (página 178)
Tradición y modernidad por Alejandro Badillo

La Jornada de Oriente
La bestia y la novela

Reseña en el blog español Libros que voy leyendo
Las bestias negras

En el periódico Reforma
"Soy un hombre feliz y sin quincena"
Enlace libre

"Historias de cubículo y oficina"
Heber Quijano

En "El siglo de Torreón"







martes, 5 de mayo de 2015

Las bestias negras / En librerías


El 16 de abril de 2015 fue el lanzamiento de Las bestias negras.

Acá puedes leer dos adelantos que se publicaron:

Primer capítulo en Letras Libres

Segundo capítulo en Confabulario de El Universal


Ya puedes echarle un ojo y comprarla en:

En 43 tiendas Sanborns
Librerías Gandhi
El Sótano
Librería Profética
Alfaguara
Librería El Péndulo
Educal
Porrúa
Y casi todas las librerías en otros estados, Puebla y Ciudad de México.

Acá puedes comprarlo en e-book.



Una novela que desnuda la soberbia cultural y la deja frágil, completamente a la vista de todos.

Con la vuelta a escena de Marcelo Combs, el inolvidable personaje de la novela Los predilectos, Jaime Mesa muestra que el drama de una vida puede seguir e incluso desarrollarse de forma paralela en un mundo de tercer nivel.

Eliseo de la Sota es el hombre que mueve los hilos de la cultura en una entidad cualquiera, con un presupuesto que, aunque menor, es interesante. Su capacidad directiva va más allá de la organización de pequeños festivales, obras teatrales y conciertos menores: también mueve la vida de sus cuatro subordinados más cercanos, al grado de la humillación y la crueldad.

Muy pronto, la suerte de este hombre, cuya carrera despegó al valerse de su gris estancia en Francia, trajes en rebaja y adulación sistemática, dará un giro radical. Su homosexualidad es exhibida públicamente tras la publicación de una fotografía donde se besa con el legendario Marcelo Combs, el actor que llegó a un pueblito donde la miseria se vuelve servilismo y los anhelos de éxito son el pan de cada día. A partir de este instante, las "bestias" llenas de rencor no dudarán en abalanzarse sobre la vida del dirigente de media cepa.

Las bestias negras es una novela sobre la ambición desmedida y la miseria en el entorno cultural, así como sobre la actitud ilusoria frente al concepto del deber ser de la estética y el arte.

"Jaime Mesa se interna en los terrenos de la ambición y el vacío y regresa siempre con una buena historia que contar."

Antonio Ortuño

jueves, 26 de septiembre de 2013

Rabia: 50 mil tarjetas iTunes exhibidas en Starbucks

Durante una semana (del martes 24 de septiembre al martes 1 de octubre), iTunes, Starbucks y Alfaguara lanzaron 50 mil tarjetas con la descarga gratuita y completa del e-book de mi primera novela "Rabia" (Alfaguara, 2008). Las tarjetas se exhibieron en todas las cafeterías de Starbucks en México. Este relanzamiento fue maravilloso y puso al alcance de muchos lectores mi libro.
Agradezco a Varinia López Riquelme su interés y su esfuerzo por mi novela.
https://itunes.apple.com/mx/book/rabia/id490082276?l=en&mt=11









martes, 9 de julio de 2013

Los predilectos (Alfaguara, 2013)

Me han llegado los ejemplares de mi nueva novela "Los predilectos" (Alfaguara, 2013). Estoy feliz. En septiembre se podrá conseguir en librerías.




«Estamos donde ustedes quieren estar,
en el único sitio del mundo que vale la pena,
y no significa nada.»


martes, 11 de junio de 2013

Día 2, “City is ready for Cup”: crónicas sudafricanas 2010



Jaime Mesa


Pensé ver África por primera vez el jueves 10 de junio a las 7:20 AM, hora local (en México eran la 12:20 AM, o algo así). Creí haber visto la primera insinuación del continente desde la ventanilla del avión en un retrato espectacular de la cortina del amanecer. Había, en su parte más alta, un azul terso, plegado por un delicado amarillo que se volvía anaranjado para rematar en un rojo sangre sobre el borde del suelo. Estaba todo a la vez. Luego volví a pensar que veía África a las 8:00 AM cuando del lado derecho apareció Cape Town con ese homenaje al futbol que es el Green Point Stadium, atravesado entre la ciudad y el mar. Sin embargo, África, a través de una de sus ciudades más paradójicas, me reventó en la cara cuando luego de registrarme en el hotel traté de encontrar un café tranquilo para escribir el segundo texto de la entrega de este diario de viaje.

Día 1, la conciencia del viaje: crónicas sudafricanas 2010



Jaime Mesa


Es martes, 8 de junio, y estoy sentado en el asiento número 38 de un camión que nos lleva al aeropuerto. El aire acondicionado se me riega en la nuca. A diferencia de otros, este viaje aún no existe como plan, tampoco como visualización de esa cosa rara que llaman “conciencia del viaje”. Y no existe porque no llevo pasaporte ni visa. Tampoco estoy seguro del horario de mi vuelo ni de con quiénes viajaré. Sí sé algo: el Rand (la moneda de Sudáfrica) vale 1.69 pesos, he pedido varios días de vacaciones en mi trabajo y estoy iniciando una serie de crónicas que escribiré los próximos días con motivo del Mundial de Futbol Sudáfrica 2010.

miércoles, 5 de junio de 2013

Guías Literarias en el Xavier Villaurrutia: Rabia, Los predilectos, Generación Inexistente...



El próximo jueves 13 de junio a las 19:00 horas estaré en el Centro Xavier Villaurrutia en la Condesa hablando de "Rabia", mi nueva novela "Los predilectos" y de la Generación Inexistente. 
Ahí los veo.


lunes, 1 de abril de 2013

Cómo se escribe una novela... Curso.Taller.Jaime.Mesa


Curso-taller:
“Cómo se escribe una novela” y/o “Como elaborar un proyecto de novela”

Imparte: Jaime Mesa





Duración: 8 semanas (16 horas)
Inicio: 10 de abril de 2013 y luego cada miércoles
Horario: 18:00 horas
Cupo mínimo: 6 personas

Informes:
Departamento Cero
Calle 3 Oriente 407 int. 0
Tel. 2222150521/ 2224426685
depto.cero@gmail.com
FB: Departamento Cero
Twitter: @DeptoCero 

Temario
* ¿Por qué escribir otra novela?
* ¿Qué buscan cuando leen una novela?
* Nociones generales de la escritura de la novela
* La novela sólo nace del deseo de escribir una novela. (“La preparación de la novela” de Roland Barthes)
* Creación de personaje (personajes tridimensionales según Lajos Egri)
* Aspectos de construcción de una historia
* Cuatro modelos de construcción dramática (Syd Field, Dwight Swain, Antoine Cucca, Lajos Egri)
* La importancia de los arranques en una novela
* Trabajar cada frase (Colm Tóibín, Daniel Sada)
* La búsqueda de los grandes temas existenciales (“El arte de la novela” de Milan Kundera)
* Las posibilidades narrativas de la imagen (Ángel Albarrán, Diane Arbus)


jueves, 28 de febrero de 2013

Departamento Cero: cursos y talleres de fotografía y literatura


En abril empezamos en Departamento Cero, cursos y talleres de novela, cuento, literatura fantástica, periodismo narrativo.

En el cartel está la información y los datos de contacto.

Ahí nos vemos.


viernes, 27 de abril de 2012

La sonrisa de la desilusión


La vocación de ser feliz
(Texto sobre el libro de ensayos La sonrisa de la desilusión, Tumbona, Guillermo Espinosa)

Jaime Mesa

Desde hace algún tiempo la literatura en México se volvió una cosa seria que habla de cosas serias. De esta forma, el humor quedó excluido, pienso, por dos asuntos que se relacionan: el humor no es cosa seria porque estamos acostumbrados, por falta de pericia técnica e ignorancia dramática, a que el humor no sea una cosa seria.
           Me explico.
          Si en una escena, digamos un festín de la corona inglesa, justo cuando la reina se va a sentar, alguien le quita la silla, y la mujer real cae, el primer impulso es reír. Y en esto consisten la mayoría de los desplantes humorísticos de nuestra literatura, es decir, gags, pedacitos cuyo sentido inicia y se acaba en una anécdota chistosa o ridícula, una ocurrencia que se desvanece para encadenarse con otra y con otra sin mayor expansión. En cambio, si el escritor relata lo que sigue a continuación del accidente, lo que hay después de la “carcajada”, la incomodidad posterior de los comensales (por dios, la reina sigue en el suelo), el miedo atroz de los sirvientes y de quien retiró la silla, etcétera, lo que conseguirá, alejado de ese pedacito de humor, es el drama. La progresión dramática, el trastocamiento de una carcajada en una mueca de temor.
Pero conseguir esto, arriesgarse a trabajar esta progresión del drama requiere talento, oficio y conocimiento del alma humana. Así, estamos acostumbrados a un chiste por aquí, a otro por allá. Risas aisladas que entran en una categoría primaria que a los escritores les sirve para hacer más amena su historia, o lo que cuentan, antes de entrar a los temas serios.
No es gratuito, entonces, que Guillermo Espinosa declare entre sus autores preferidos a Laurence Sterne y su inigualable Tristram Shandy, o al Tom Jones de Henry Fielding; o que su educación literaria haya evolucionado en gran parte en Estados Unidos. Es decir, su tradición proviene de esas fuentes donde el trabajo del humor es una constante. Porque el humor, y esto lo saben los ingleses, pero también lo saben autores como David Foster Wallace, es una de las construcciones más inteligentes para protegernos, para evadir o para aceptar, entre otros, el miedo a la muerte. Y esto, el análisis y reflexión acerca de la muerte, o de los peligros que todos los días nos acechan, es revisar, por supuesto, una zona central de la condición humana. Este libro pertenece, así, a la estirpe de esos discursos narrativos que desde una aparente seriedad, y quizá por ella, desencadenan carcajadas y risas ante la conjunción o el sometimiento de “lo rígido” que se presenta como una caricatura de la seriedad, y no como su bandera. La sonrisa de la desilusión, entonces, se emparenta con el humor serio de los mejores escritores, del inicio del Tristram Shandy, cuando se presenta, con un tono serio y erudito, y luego descubrimos que no es más que un simple embrión antes de nacer.
Lo que ha construido Guillermo Espinosa en el libro de ensayos literarios La sonrisa de la desilusión es un artefacto de defensa personal. El mundo es salvaje y peligroso, parece decir entre líneas el autor, y declaro mis zonas de confort, y golpeo con un mazo mis filas y fobias, para salvarme de alguna forma. El miedo a los finales (la muerte, las rupturas amorosas, la edad adulta que destruye la infancia, incluso las mudanzas) es el gran tema de este libro. Su forma, es la exposición obsesiva de distintos motivos como la paternidad: “Quiero recuperar mi infancia de la única manera en que creo posible: en la de alguien más”; la culpa o el temor a Dios; o el motivo que los engloba a todos: la construcción de un mundo seguro, no cómodo, pero sí libre de peligros, dudas y crecimiento (que es otro nombre de la muerte). “Algo tienen las recetas que me tranquilizan”, dice Guillermo Espinosa. Durante todo el libro acudimos a la lectura de “frases matonas”, de sentencias, en apariencia hijas del sarcasmo, pero que se alejan del cinismo amargo de la mayoría de lo que se escribe hoy en día y que proviene de la desilusión y la desesperanza. La constante en este libro, también, es el optimismo, una ilusión casi alegre y tierna que le permite al humor deambular sin exageraciones o chistes de cuatro pesos. 
El autor tiene el conocimiento, y nunca lo oculta, de su propia fragilidad. Además, se sabe un ser obsesivo y neurótico. Y proclama en cada rincón la construcción de la estabilidad, divino tesoro, “extraño los matrimonios por conveniencia”, dice en alguna parte. Y mientras uno ríe con los argumentos que sostienen esa sentencia, entiende que detrás de todo aquello yace el miedo a la pérdida del amor, a su búsqueda, pero también a la necesidad de él. Si existen los matrimonios por conveniencia quizá la próxima vez no sufra tanto. A la frase hecha de: “vivieron felices y comieron perdices” Guillermo tiene la respuesta eficaz: “La frase es afortunada porque la felicidad puede radicar precisamente en eso: en un par de pollos fritos”. Y su impostada amargura, que es más bien una crítica certera hacia los aparatos artificiales de alegría, prosigue así: “La felicidad a ultranza, la capacidad de ver el lado bueno de las cosas, el no hay mal que por bien no venga, me llenan de escepticismo e incluso de indignación”. Son declaraciones inteligentes maceradas con la experiencia y la aceptación del dolor y del deseo de sobrellevarlo. De sobrevivir.
Eso sí, Guillermo Espinosa revisa todos los ángulos, no pide historias ñoñas o, si las pide, también está alerta a sus peligros. Dice: “La felicidad ha sido ascendida recientemente a derecho humano universal. Promulgadora de atrocidades cotidianas como el turismo, por ejemplo, o la vocación profesional; la expectativa de la gran felicidad nos orilla a una comodidad mediocre en la que esperamos su arribo sin riesgo”, este es el peligro de vivir una vida cómoda. Ese fragmento encierra la huída de la estabilidad pero sobre todo la necesidad de ella. Esa dicotomía que siempre ha hundido al espíritu humano. “A pesar de todo, tengo todavía la vocación de ser feliz”, dice trágicamente en otro momento.
Guillermo ha construido este libro hablando a cada rato del pasado, disfrazándose, casi, de un viejito aletargado con aquello de que “el tiempo pasado fue mejor”. La obsesión de Guillermo con su niñez es notoria, y ahí la memoria (esos rasgos confusos de lo que creemos saber) y el abismo de la infancia se conjuntan para tratar de fundar un lugar habitable, esos olvidos y aciertos de la mente y el recuerdo, crean de una manera falsa pero feliz, un escudo para vivir.
         El espacio desde donde Guillermo Espinosa crea este libro es la soledad, haciéndolo un laboratorio óptimo para la consecución de obsesiones y neurosis, “Estaba confinado a mi propio yo y eso, lo sabemos, hace que pensemos un poco de más y un poco más torpemente, sobre problemas bizantinos”.
         Desde esa soledad, desde la nebulosa de la infancia, desde esa declaración del yo no ficcionalizado (es Guillermo, Memo, siempre quien habla), La sonrisa de la desilusión logra un acierto mayor, trascender su individualidad para describir una zona, a un grupo de personas, con una cartografía en común: el miedo, la culpa, la necesidad de buscar confort y seguridad. De lo que habla, también, este libro es de gente que está llegando o ya llegó a la mitad de su vida. Es decir, de treintones melancólicos que se afanan en lo imposible: tener un final feliz.
           Es curioso cómo se lee este libro. Incluso el propio autor lo describe rumbo al final: en un libro de ensayos, casi siempre, el lector lee realmente al autor. No como en una novela, donde la etiqueta de “Ficción” hace creer que lo que sucede ahí tiene que ver con “otras personas” y que, si acaso, el novelista es sólo el catalizador, el filtro. En un libro de ensayos, esta distancia entre el narrador y el lector no existe y entonces un libro de ensayos es una autoconfesión firmada. No se puede leer de otra forma más que como “la verdad”, no una verdad, como en la ficción, sino como la verdad, en este caso, del autor. De esta forma, La sonrisa de la desilusión mezcla el ensayo de ideas con la literatura de la memoria, estas son “Las memorias trágicas y cómicas de Guillermo Espinosa”, donde el mundo ideal tiene un bar donde el cantinero sabe tu nombre.
Recuerdo una de mis primeras pláticas con Guillermo, cuando éramos más jóvenes, sobre el desarrollo, sobre todo la domesticación obligatoria de su fobia a volar. La dedicación con la que, con un sentido común trastocado, y con toda naturalidad, me platicaba su empastillamiento para no influenciarse por la conciencia de que podría morir o algo peor (siempre hay algo peor para un neurótico) predijo la existencia de este libro. 
Eso fue hace mucho tiempo. Y la hazaña, la feliz hazaña, es que Guillermo Espinosa haya conseguido un libro como ya no se escriben en este país: sin intelectualizar los temas, rodeado de un conocimiento amplio (pero discretamente expuesto) de la cultura popular y erudita, sí, pero sobre todo, basada en el conocimiento de las propias fragilidades que la infancia y el miedo nos han dejado y que nos convierten en lo que somos. Un libro cuya principal fortaleza es la declaración universal de la fragilidad y los medios que tenemos para combatirla. Y el humor, demuestra Guillermo, es una de las victorias pírricas más felices, que permite observar con cuidado los temas verdaderamente importantes para (esto aterrará a Guillermo) poder morir algún día en paz.


martes, 20 de marzo de 2012

Infomerciales: la televisión valiente (columna en Nexos)



"En los albores de la madrugada, cuando sólo los perros hablan y el twitter nacional está muerto, para no sentir que la casa está muerta (mi mujer, al ser persona serena y normal: duerme) prendo el aparato para escuchar y distraerme mientras escribo: para lograr la mezcla exacta de concentración y dispersión con la que se trabajan los buenos textos."




miércoles, 15 de febrero de 2012

La novela Rabia en e-book


De la promoción de mi novela Rabia (Alfaguara 2008, 2010) en e-book dentro de la colección Alfaguara Digital de 100 títulos (y otras versiones):

Alfaguara España, donde se puede descargar el primer capítulo: Aquí.

En Mercado Libre donde se puede comprar a doce mensualidades de 11 pesos: Aquí.

En Busca Libros, donde se puede comprar importada en ¡$947.11!: Aquí.

Y en Casa del libro, donde cuesta 10 euros: Aquí.

martes, 31 de enero de 2012

La generación de la crisis, por Alejandro de la Garza en Nexos

"El alfabeto del crimen, las perversiones, las patologías, el extrañamiento. En esta narrativa persiste la inclinación por las novelas noctámbulas y criminales (Juan José Rodríguez), pero escasean los temas de política nacional o local y las novelas de indagación histórica. Hay ejercicios novelísticos sobre la rabia, combinada con la enajenación ante la tecnología informática, para mostrar pleno dominio del género (Jaime Mesa); juegos oscilantes entre el cómic, la novela gráfica y la ciencia ficción (Bernardo Fernández); indagaciones en la locura, la ciencia, los hospitales psiquiátricos y los comportamientos patológicos (Bernardo Esquinca); exploraciones de una sexualidad perversa, masoquista y retorcida, de abuso y violencia (Alberto Chimal). Hay parodias de los distintos ámbitos de la realidad nacional, de la mezquina rutina oficinesca o del medio cinematográfico (Antonio Ortuño). Novelas de realismo y lenguaje duro, visiones crueles y canallas de personajes de ambas fronteras y del fenómeno de la migración y el tráfico de personas (Nadia Villafuerte). Sátiras del ámbito literario, de las ambiciones, becas y aspiraciones de los escritores; burlas y desprecio a la mercadotecnia editorial (de la cual se benefician). Búsquedas de un lenguaje capaz de reflejar el presente (Emiliano Monge), personajes en espera de la alteración de su rutina desesperanzada y envilecedora (Bibiana Camacho), y logrados delirios del lenguaje capaces de fundar una geografía neonorteña (Carlos Velázquez) o de recorrer ese otro norte mediante una road-novel (Antonio Ramos). Hay reconstrucciones de la infancia (Alain-Paul Mallard), relatos sobre el doble y el distanciamiento (Mayra Luna), sobre el aislamiento, la marginación y la presencia ominosa de un ser dentro de nosotros (Guadalupe Nettel). Novelas de estructura flexible entre el blog y el relato (Jorge Harmodio), sobre una plaga de ratas producto de un experimento genético (Gonzalo Soltero) y relatos misteriosos, de presencias acezantes e insatisfacciones vitales por internet (Luis Jorge Boone)."
El texto completo aquí.

jueves, 5 de enero de 2012

"No existe una generación de escritores mexicanos nacidos en la década de 1970"



"Si algún rasgo ostentan en común es su desconfianza por el concepto de generación", dice Roberto Pliego en su columna "Otros puntos cardinales", publicada por Nexos. Enseguida pasa revista a algunos títulos y autores de la llamada, de muchas formas, Generación Inexistiente, No Generación, Generación Atari y demás.

"Arriesgo una lista en riguroso orden alfabético: Orfa Alarcón, Luis Jorge Boone, Fernando de León, Rubén Don, Bernardo Esquinca, Bernardo Fernández, Agustín Goenaga, Rogelio Guedea, Jorge Harmodio, Julián Herbert, Paulette Jonguitud Acosta, José Mariano Leyva, Luis Felipe Lomelí, Brenda Lozano, Mayra Luna, Jaime Mesa, Emiliano Monge, Guadalupe Nettel, Antonio Ortuño, Gerardo Pina, Antonio Ramos Revillas, Ximena Sánchez Echenique, César Silva Márquez, Gonzalo Soltero, Daniela Tarazona, Gabriela Torres Olivares, Magali Velasco, Carlos Velázquez, Nadia Villafuerte, Juan Pablo Villalobos. Nacieron en las décadas de 1970 y 1980 y son narradores. Muchos de ellos han sido premiados, becados, promovidos por el Estado editor. Unos cuantos pasean ya sus libros por España, Inglaterra, Chile, Argentina. Son huéspedes de casas pudientes, del Fondo de Cultura Económica, Conaculta, Random House Mondadori, Alfaguara, Tusquets, Planeta, Sexto Piso, Almadía. Reniegan del espíritu de grupo. Defienden con elocuencia su exclusiva particularidad, su tenaz individualidad. Son mexicanos, son preferentemente del norte y del centro del país y parecen anunciar el arribo de imitadores y seguidores que amenazan multiplicarse como gremlins (continúa)"


viernes, 23 de diciembre de 2011

Cuento Retribución para los corazones rotos en Letras Libres


Este cuento fue escrito por entregas para el blog de Letras libres.
Se llama "Retribución para los corazones rotos" y está inspirado en una historia de Pedro Ambriz que me contó su hija.

Televisión, ¿la permanencia voluntaria? en Nexos


Aquí mi texto para Nexos. Hablaré sobre la televisión y sus demonios pero, también, sobre sus ángeles. Esta es la primera entrega.

Playlist para azotarse


Pues aunque podría funcionar bien para el último día del año, lo pongo de una vez. Apareció en el blog de Letras Libres en octubre. Aquí, una propuesta de una lista de canciones para recibir el azote.

sábado, 5 de abril de 2008

Rabia en Alfaguara

Sobre Rabia han dicho:

“La realidad virtual que Jaime Mesa construye en esta novela se multiplica en minúsculas y sorpresivas realidades. Rabia es todo un acontecimiento.”

Daniel Sada

"Entre el espacio de la pantalla y pantalla de la realidad, Jaime Mesa nos conecta con la soledad de la gran noche electrónica--un espacio que, no por virtual, es menos punzante o letal. Aquí se oprime una tecla y surge una máscara. Aquí la máscara te toca o te increpa. Aquí 'se trata de esperar a que la muerte llegue sin haber hecho nada con lo que soñabas'. El teclado, de eso no cabe duda, el teclado daña."

Cristina Rivera Garza